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Programa formativo (español)

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La formación desde el enfoque de Milán en Vía Leopardi – Programa Formativo

El Centro Milanés de Terapia de Familia es una Escuela de Formación en Psicoterapia fundado hace más de treinta años, por Luigi Boscolo y Gianfranco Cecchin. Su principal objetivo ha sido transmitir el enfoque sistémico – relacional y difundirlo a través de la inmersión de los alumnos y alumnas a la práctica clínica en vivo.

Gregory Bateson, es un punto de referencia epistemológico para Boscolo y Cecchin. Durante un encuentro del 1956 en la Fundación Josiah Macy jr., Bateson emite una frase clave: “hay una gran similitud entre el encuentro psicoterapéutico y el juego, la diferencia, es que en la psicoterapia no ocurre nada hasta que ambas personas no se ponen a “jugar en serio”. Esta frase se convierte en la insignia del modo de hacer terapia según el Milan Approach©. Es más, la enseñanza de Luigi Boscolo y Gianfranco Cecchin consistirá, precisamente, en amplificar las posibilidades terapéuticas, jugando seriamente, probando con la pasión, con el rigor y con la imaginación.

Según lo anterior, el rigor significa que el enfoque sistémico-relacional no incluye ningún modelo o pensamiento, no aceptará todo de ninguna teoría, en cambio, es capaz de entrar en diálogo con cualquier enfoque que respete las prácticas no-opresivas y no autoritarias, es decir, el enfoque sistémico, tiene una ética: “Actuaré con el fin de ampliar el alcance de mis posibilidades”: significa abrir siempre nuevas formas de dialogo terapéutico, mediante la interacción de las palabras, de las miradas, de las posturas, de los movimientos, de la cultura, de los cuerpos. Imaginación, a su vez, significa investigar continuamente, dentro del campo clínico, los cambios sociales, culturales, las transformaciones de la vida familiar y comunitaria; estar frente a distintos dispositivos de cuidado y nuevas prácticas sociales, no limitándose jamás a un modelo o a una teoría clínica cerrada e indiscutible.

Nuestros alumnos aprenden la terapia, en primer lugar, observándola y trayendo desde el análisis de la práctica terapéutica – con ayuda de la experiencia de los docentes – las teorías generales, las teorías clínicas y las de la técnica. De este modo, las teorías no son jamás enseñadas en el vacío, no son formuladas en el abstracto, no son modelos indiscutibles. “Nunca enamorarse de las propias hipótesis” es uno de los principios fundamentales de nuestro trabajo clínico.

Nuestras premisas antropológicas, teóricas, epistemológicas, hacen siempre referencia a un panorama cultural complejo y articulado, y pueden ser innovadoras, toda vez que sus raíces se encuentran en la historia de la psicoterapia, así como en el Milan Approach y sus fronteras.

Este “juego serio”, para ser trasmitido necesita de una enseñanza/aprendizaje distinto, la formación en psicoterapia hace referencia, en cada año, a un grupo base con un docente y al menos un asistente. Durante el cuarto año, dos docentes de referencia se alternarán, como alguna vez se alternaron Luigi Boscolo e Gianfranco Cecchin, mientras permanecerá siempre, alado del grupo, al menos un asistente del docente. Esto es el corazón de la trasmisión de la terapia. Desde el primer año será posible observar las sesiones de psicoterapia. El involucramiento del alumno/a en la práctica clínica y el número de sesiones observadas (estudios de caso, sesiones en video, audio, etc.) aumentaran año a año. Se trata de un auténtico laboratorio clínico, en el cual el alumno/a, en el grupo, podrá manejar la propia implicación, incluso mediante la práctica sobre sí mismo/a, utilizando por ejemplo el genograma personal u otra técnica de cuidado personal.

Luego, se desarrollarán otras actividades específicas, que serán detalladas año a año, lecciones teóricas, seminarios nacionales e internacionales, prácticas, que constituyen a su vez un segundo laboratorio clínico “externo” al centro y que permiten una comparación en vivo de dos experiencias distintas, aquella del CMTF y la de la práctica.

En efecto, el Milan Approach se configura como un todo que solo artificialmente puede ser descompuesto en partes. Cada vez que se enfrente un argumento clínico, social o cultural, las premisas teóricas no pueden ser separadas del objeto de atención; temporáneamente pasan a segundo plano, pero pueden ser traídas en cualquier momento durante el curso de una lección o discusión. Lo mismo, cuando se enfrenta la teoría, las premisas pasan a un primer plano, pero la práctica clínica está siempre presente. La cercanía de las responsabilidades terapéuticas es una sola con la cercanía a la propia vida. El medio principal en el cual este proceso se realiza, es la actividad del grupo de aprendizaje guiada por el docente y por los asistentes.

Al termino de nuestro camino formativo los alumnos conocen la responsabilidad del tratamiento psicoterapéutico, actúan y piensa en varios niveles, como es requerido por el enfoque sistémico-relacional, son capaces de manejar su propio estilo personal y ubicarlo en las coordenadas de referencia constituidas por la literatura, la comunidad profesional y la Ley Italiana.

La experiencia en grupo favorece la discusión y la conversación entre los y las alumnos/as incluso fuera del ámbito estrictamente formativo, esto ha significado en nuestra experiencia, el hecho que los grupos de estudiantes en formación, experimenten formas de colaboración que dan vida a compromisos profesionales y laborales (estudios asociados, cooperativas, asociaciones, etc.) que comienzan antes del término del camino formativo.

Según la lectura de Bateson, entregada en la práctica clínica a través de las enseñanzas de Boscolo y Cecchin, la mente no es una entidad abstracta, se construye en nuestro modo de posicionarnos, de entrar en relación , de participar de eventos, de pertenecer a grupos, comunidades, de ser parte de una o más familias, de tener un cuerpo. Esta idea, da luz al hecho de como el compromiso en relación con el propio grupo de clase y con el CMTF, en cuanto escuela y centro de terapia, se convierte en parte del proceso de aprendizaje. Cuanto más la formación en psicoterapia es vivida positivamente, más se contribuye a mejorar la calidad de la experiencia.

Después o durante la formación, alumnos/as y ex alumnos/as pueden continuar a utilizar las instancias formativas y de supervisión clínica. Para los alumnos/as en curso, algunas veces se realizan instancias extras (encuentros, seminarios, cursos abiertos sobre temas específicos) que pueden ser una posibilidad de recuperar horas en la Escuela de Psicoterapia (en el caso, por ejemplo de las ausencias por embarazo).

Para todos/as (alumnos/as, ex alumnos/as, colegas y externos/as) el CMTF organiza cursos para la formación o garantiza una reducción de costos per sus cursos y para otros cursos tomados externamente y reconocidos por el CMTF.

Los y las mejores alumnos/as serán seleccionados/as para recibir la propuesta de asistente de didacta, con una duración de cuatro años, que si concluye positivamente, produce el título de “Didacta del Milan Approach©.